Seamos honestos: Excel es gratis, lo conocés de memoria y nunca te dejó a pie. Si tu distribuidora cotiza dos veces por semana, quedate en Excel — no necesitás más. Pero si cotizás todos los días, la planilla te está cobrando en horas lo que no te cobra en plata: listas que quedan viejas cada vez que se mueve el dólar, fórmulas que alguien pisó sin querer, y ventas que se enfrían porque el seguimiento vive en tu cabeza.
Cada movimiento del dólar te obliga a rehacer las planillas. Hasta que lo hacés, cotizás con precios viejos — y eso es margen que se va.
"LISTA-FINAL-v3-AHORA-SI.xlsx". Nadie sabe cuál es la buena, y cada vendedor cotiza con una distinta.
Alguien pisó una celda sin querer hace tres semanas y desde entonces ese renglón cotiza mal. Nadie lo ve hasta que duele.
Los coeficientes, los descuentos por cliente, qué margen lleva cada línea: todo vive en la cabeza del dueño. Si no está, no se cotiza bien.
La planilla no te avisa que la cotización de la semana pasada sigue sin respuesta. Las ventas se enfrían en silencio.
En Excel: abrís las 12 planillas, cambiás el TC en cada una, rezás que ninguna fórmula esté rota, y perdés la mañana. En FyncoTech: cambiás un número y todo el catálogo se repricia solo. Eso es todo.
No siempre hace falta un sistema. Si cotizás pocas veces al mes, trabajás con un solo proveedor y el único vendedor sos vos, Excel te alcanza y sobra — sumarle software sería agregar una capa que no necesitás. FyncoTech empieza a pagarse cuando cotizás seguido, con varias listas de proveedores, con un dólar que se mueve, o con más gente que vos cotizando.
Sí, obvio. FyncoTech reemplaza a Excel para cotizar y mantener precios, no para todo lo demás. Y exportás tu catálogo y tus números a Excel cuando quieras.
Las subís tal cual te llegan del proveedor —Excel o PDF— y la IA las convierte en tu catálogo con precios. No hay que darles formato ni tipear nada.
Son tuyos. Exportás el catálogo y los números a Excel cuando quieras, y no hay permanencia: si el sistema no te suma, te vas con tus datos.
La prueba es con tu catálogo real: subís una lista y en minutos estás cotizando. Gratis, 7 días, sin tarjeta. Más contexto: qué tiene que resolver un software para distribuidoras, el tutorial de 3 minutos y la guía de uso.
Mandanos una lista de precios de tu proveedor —el PDF o Excel que te llega— y te devolvemos tu sistema andando, con tu catálogo cargado. Gratis, sin compromiso.